ESTRATÈGIES PER GESTIONAR EL TURISME DE MASSES

Las oleadas de turistas que registran algunos destinos, además de molestar en ocasiones a los residentes, suponen un desgaste para las infraestructuras y los recursos. Ante esta situación y aún de manera incipiente, se empiezan a tomar medidas para mejorar la distribución de los viajeros y la conservación de los enclaves (este reportaje forma parte de la revistas HOSTELTUR de enero-febrero).

Los destinos han impulsado medidas muy variadas, desde limitar las llegadas a segmentar tarifas o establecer impuestos al turismo, según se recoge en el informe “Hacer frente al éxito: Gestión de la masificación en los destinos turísticos”, elaborado por el Consejo Mundial de Viajes y Turismo (WTTC por sus siglas en inglés) y la consultora McKinsey & Company, que destaca que la planificación y la gestión son básicos para superar este desafío.

Dicha organización cree necesarias cuatro normas básicas: mejorar e intercambiar los datos disponibles, una estrategia clara, el compromiso de todos los actores de la sociedad e introducir nuevas fuentes de financiación.

Resalta cómo el liderazgo de alto nivel puede ser de gran utilidad. Y cita como ejemplo la amenaza de la Unesco de situar a Venecia en la Lista de Patrimonio Mundial en Peligro, que ha conseguido aumentar la presión para resolver los problemas de aglomeración en la ciudad.

Respecto a la financiación, el estudio indica que existen fórmulas innovadoras para costear las inversiones en infraestructuras y sostenibilidad. Además de los impuestos al turismo, los destinos están experimentando con otras opciones como asociaciones público-privadas, crowdfunding y la creación de un fondo por parte de empresas relacionadas con el sector dentro de un distrito.

En el ámbito del crowdfunding, el estudio detalla cómo la ciudad holandesa de Rotterdam aprovechó esta modalidad para el proyecto “I Make Rotterdam”, la construcción de un puente peatonal que comunica el centro con los barrios periféricos del norte. Fue levantado con tablones de madera sellados con los nombres de los donantes.

Algunas de las ciudades más populares del mundo, como Barcelona, han recibido auténticas oleadas de turistas en los últimos años que, en ocasiones, han molestado a los residentes.Algunas de las ciudades más populares del mundo, como Barcelona, han recibido auténticas oleadas de turistas en los últimos años que, en ocasiones, han molestado a los residentes.

Acotar la cifra de llegadas es una decisión muy difícil, pero muchos de los participantes en la encuesta realizada por la WTTC para su análisis coinciden en que algunos destinos están llegando al límite. Algunos ya han establecido cuotas para proteger sus recursos, como las Islas Galápagos, en Ecuador, que la Unesco incluyó en 2007 en su la lista de “peligro”.

El número de visitantes creció de 40.000, en 1990, a más de 145.000, en 2006, al tiempo que se duplicó la población residente. Entre otras iniciativas, el gobierno del país reguló el movimiento de visitantes, limitando los atraques de los cruceros desde 2012.

La ciudad croata de Dubrovnik también ha multiplicado la llegada de turistas. Sólo en 2016, el casco antiguo de la ciudad, habitado por apenas 1.000 personas, llegó a registrar 10.000 visitantes al mismo tiempo. La Unesco le ha recomendado un máximo de 8.000 a la vez, y el alcalde se ha comprometido a reducir esa cifra a la mitad.

Alianza con la tecnología

Por otro lado, algunos destinos han convertido para ayudar a descongestionar los lugares más populares. Uno de los ejemplos expuestos en el estudio es Ámsterdam, que realiza un seguimiento del tiempo de espera en las principales atracciones turísticas a través de una página web y, por medio de una aplicación, envía notificaciones automáticas a los usuarios advirtiendo de largas colas y sugiriendo alternativas. Además, los visitantes incluso pueden descargarse una app que sugiere destinos fuera de los circuitos más frecuentados en función del perfil del viajero en sus redes sociales.

Asimismo, Venecia se plantea instalar un sistema para calcular el número de personas que se concentra en áreas de alto tráfico como el Puente de los Descalzos o el Puente de Calatrava. Podría compartir esta información a través de las redes sociales para alejar a los visitantes de esas zonas y tratar de desviarles hacia otros lugares de interés.

Ajustar los precios

Según el documento de la WTTC, los precios pueden constituir otra medida para equilibrar demanda y oferta. Una táctica que además de tasas incluye segmentación de tarifas por tipo de visitantes o según el momento del día. Algunos destinos incluso establecen un importe para garantizar su sostenibilidad. Por ejemplo, en París, la Torre Eiffel ha anunciado que va a llevar a cabo una mejora de sus instalaciones, que va sufragar en parte con un aumento del en precio de las entradas.

También el panteón de Roma, uno de los monumentos mejor conservados del mundo antiguo que atrae a siete millones de visitantes cada año, reconoce una necesidad de mantenimiento. Por esta razón, a partir del próximo mes de mayo cobrará entrada por primera vez y se destinará a la conservación del monumento.

Diversificar la demanda

El Servicio de Parques Nacionales de Estados Unidos considera, asimismo, la opción de duplicar las tarifas de entrada en los parques más populares durante la temporada alta. Los fondos se usarían para el cuidado de carreteras, campamentos y otras necesidades de las infraestructuras.

Con el fin de reducir las aglomeraciones, en Dubai, el precio de las entradas a Burj Khalifa, el edificio más alto del mundo, varían según el momento del día, las más caras coinciden con el atardecer, cuando se registra mayor demanda.

https://www.hosteltur.com/126422_estrategias-gestionar-turismo-masivo.html?

 

 

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